miércoles 30 de septiembre de 2009

Viaje de ida y vuelta al infierno



Si existe algún infierno en este mundo, debe de estar en Las Vegas. Y sí, es curioso para visitarlo, incluso puede ser divertido... ¿A quién no le gusta un poco de Heavy Metal de vez en cuando? ¿Hacer alguna que otra travesura? ¿Darte un capricho? Pero en esta ciudad, mejor ir con la cabeza serena y sin mucho alcohol en las venas, pues las consecuencias podrían ser... Catastróficas.

Para empezar, es una ciudad construida en medio de un desierto. Semejante salvajada, no quiero imaginar el dineral costará llevar agua y electricidad entre otras cosas allí. Un gasto innecesario, inhumano, e insolidario. Debería ser delito hacer algo así cuando hay gente en el mundo muriéndose de hambre y sin agua.



Es una ciudad para el juego, desfase, sexo, y derroche. Parece que la gente avergonzada de ser ludópata encuentran su pequeño oasis aquí. La ciudad que nunca duerme... ¿será que la misma ciudad no ha podido superar los remordimientos?

Desde New York hasta París, hasta las Pirámides de Egipto... Todo se encuentra allí, todo de mentira, todo de cartón, tan solo una bonita ilusión óptica. Y por dentro, todo lo mismo, máquinas de lucecitas, colorines y sonidos. Había gente que a las nueve de la mañana ya estaba jugando en ellas...

No dejé ni un mísero dólar en ninguna máquina. ¿Qué diversión tiene ver girar tres rodillitos con manzanas, limones y otras frutas, esperando a que te toque la cesta? No lo entiendo. Sí, se supone que puedes ganar mucho dinero... Pero creo que aún tengo suficiente juicio para no creerlo. Y aun siendo verdad... Tengo más aspiraciones en mi vida como para estar esperando a que una maquinita me la arregle...

Caminar por la calle principal, era estresante. A parte de toda la gente que se movía, en casi cada esquina había unos señores simpáticos repartiendo cromos. Tenían una forma curiosa de repartirlos, pues solían esta dando golpecitos con las cartas, flap, flap, flap, y cuando pasabas por su lado, más que ofrecértelos, casi te los metían en el bolsillo. Eran cromos de prostitutas, con sus precios y teléfonos... Surreal.


Hay un dicho conocido, que dice que todo lo que pasa en Las vegas, se queda en Las Vegas. Yo diría que es más bien, todo el dinero que llevas a Las Vegas, se queda en Las Vegas... Para mí no pudo ser mejor, llevé poco dinero, y mi tarjeta de crédito... ¡dejó de funcionar! Y esto me pasó realmente, no es ironía. Y aún así, mi cartera vino vacía. Aunque el hotel nos salión baratísimo, no se como lo hacen allí, pero entre una comida, entre un concierto, el taxi... Es un saqueo total. No me quiero imaginar lo que sería empezando a jugar.

Ahora puedo decir que conozco el infierno (vaya calorazo que hacía además, ¡que coincidencia!) y que regresé sano y salvo de él. He aquí la prueba...





...::: Beñat :::...

Free Fallin'




El jueves, 24 de septiembre de 2009, fue seguramente uno de los días mas intensos en mi vida. Salté desde 4.000 metros en paracaídas, con vistas increíbles de la preciosa costa Californiana de Santa Barbara.

Caí a 200km/h, por unos 40 segundos, aunque en realidad pareció que fueron 5 segundos, o al mismo tiempo una eternidad. Pasó en seguida, pero fue algo tan intenso que te hacía perder la noción del tiempo.

Y como en casi todas las cosas en esta vida, tras la tormenta, siempre llega la calma. Planear suavemente en paracaídas fue orgasmicamente placentero. De repente, ese ruido intenso que sonó durante toda mi bajada, todo ese viento fuerte que parecía que me iba a arrancar la piel, se torno en un placentero sonido, de un aire templado, agradable y apaciguador.

La libertad es un término abstracto, y ninguna definición sirve, porque cada uno lo ve diferente. Pero para mí, todo esto fue una sensación de libertad, caer libremente desde el cielo, y volver a la vida.


...and I'm free, free fallin'...



video




...::: Beñat :::...

viernes 11 de septiembre de 2009

Jugar con las palabras


Hacía ya tiempo que no escribía. ¿Falta de inspiración? ¿Falta de tiempo? ¿Pereza? Puede que un poco de todo... Cuando tienes poco tiempo, y además no estas inspirado, es muy difícil y frustrante ponerte a escribir. Sé que esto funciona por etapas, pero uno nunca se acostumbra a estar así, y no es nada agradable. A veces recibo algún guiño, algún amago de inspiración, y escribo un par de frases, tarareo alguna melodía... Pero todo se queda en palabras y melodías sueltas y aleatorias, sin mucho sentido...

De todas formas, muchas cosas rondan en mi cabeza. No es una época fácil. Superficialmente hablando, la verdad, ¡no me puedo quejar! Tengo todo lo que necesito, y estoy haciendo lo que me gusta. Es una gran oportunidad que me ha surgido y estoy muy agradecido, lo aprecio mucho. Más bien, me refiero a mi interior cuando digo que no es una época fácil. Estoy en un punto de mi vida en el que toca tomar decisiones, y puede que sean las decisiones más importantes de mi vida, porque de ellas dependerá, en cierta parte, mi futuro.

Es una lucha constante de ideas. De querer hacer tantas cosas, y tener que elegir. De tener que cerrar unas puertas para abrir otras. De tener que dar pasos en un sitio donde casi no tengo equilibrio... y yo nunca he sido un valiente. Siempre me ha gustado sentir mis piernas firmes en el suelo. Siempre adelantando un pié, pero con mi otro pie por detrás, por si hay que volver atrás. Puede que haya llegado la hora de dar un salto sin saber lo que me encontraré debajo. O puede que deba seguir mi camino, mi simple y humilde camino, pero que me hace sentir seguro y relajado.

En el fondo, no estoy preparado para grandes decisiones, grandes retos o aspiraciones. Todas la personas tienden a volver a sus raíces, tarde o temprano. Y yo, ansío la tranquilidad. Esa tranquilidad que sentía cuando era un niño, en mi pequeño pueblo, en los bosques de alrededor.

No recuerdo muchas cosas de mi niñez, pero ciertas cosas han quedado grabadas en mi memoria como si ahora fueran parte de la esencia de mi alma. Recuerdo perfectamente a mi padre llevándome por los bosques del alrededor de mi encantador pueblo, en una especie de mochila a su espalda. Recuerdo el agradable balanceo de los pasos, el olor a bosque, en una tarde con nubes. Recuerdo el color verde intenso de los arboles y la vegetación. Recuerdo una fuente a la que solo se podía llegar cruzando un riachuelo. Una fuente que estaba casi escondida entre la vegetación y el musgo. Recuerdo medio dormirme apoyando la cabeza en la espalda de mi padre, mientras continuaba el agradable y mágico paseo. Recuerdo cómo resonaba la voz de él cuando hablaba y yo tenía el oído pegado a su espalda.




A veces, cuando los recuerdos son tan intensos, casi puedes llegar a revivirlos. A mí, recordar todas estas cosas me relaja y me tranquiliza. Me recuerda que la esencia de la vida, la felicidad y el bienestar están ahí, al alcance de mi mano, y no hace falta hacer grandes hazañas para ello. Que al fin y al cabo, las cosas simples son las que permanecen eternamente en tu vida, los pequeños recuerdos y vivencias.

Pensándolo así se ve todo mucho más simple... Ojalá me despierte mañana y lo vea todo igual de claro. :)

¡Hasta pronto!




...::: Beñat :::...






lunes 10 de agosto de 2009

Destino





"Tac, tac, tac". Tocaban la puerta de mi casa cada día, todas las mañanas. Abría y no podía ver a nadie. Tan solo un corredor largo, oscuro y vacío. Volvía a entrar y me preguntaba: - "¿Quien será?".

Veintiún años llevaba abriendo la puerta cada mañana, tac, tac, tac, sin obtener respuesta alguna. No cambiaba nada. Los mismos tres tac, tac, tac, a diario, pero nadie detrás de la puerta. Nada cambiaba, salvo la iluminación del corredor; cada día
que pasaba había más luz, y el corredor se hacía más visible. Puertas, puertas y más puertas. Pero yo, volvía a entrar a casa. No me interesaba nada que hubiera allí.

El otro día la puerta volvió a sonar, pero, esta vez, había una nota debajo de la puerta, que decía: "Es el Destino. Sal de casa y abre algunas puertas". "Déjame, Destino, estoy bien aquí, al calor de mi edredón" - Le contesté en el papel, y lo metí por el hueco de la puerta, con un ligero empujoncito.





Al parecer, esto no le gustó al Destino, y ahora en vez de tres veces, seis veces tocaba la puerta por las mañanas. Tac, tac, tac, tac, tac, tac. "Joder, que pesado el puto Destino, ¡que no voy a salir!". Esta vez, encontré otra nota que ponía: "Tienes que salir, hay gente que te espera detrás de esas puertas". Cogí el papel, le di la vuelta, y le contesté: "Pues que esperen sentados".

Esto no debió de gustarle nada al Destino, por lo que ahora nueve veces tocaba la puerta. Tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac. "¡Eres muy cansino, Destino!" - Le gritaba desde la cama. Me levanté y vi un papel en el que ponía: "Hoy es el día... ¡Sal!". Después de pensarlo un rato, decidí salir, aunque solo fuera por no escuchar al Destino tocar doce veces mi puerta por la mañana.

Ya podía ver todas las puertas a la perfección en el corredor. Escogí una e intenté abrirla, pero estaba cerrada. Probé suerte con la siguiente, pero tampoco. "Mierda, puto Destino de los cojones, además de tocarme los cojones durante tantos años, para una vez que le hago caso, va y me toma el pelo. Voy a escribirle una nota ahora mismo, porque seguro que vuelve mañana".

"Oye, tú, Destino, ya puedes tocar la puerta todas las veces que quieras, que mañana no me levanto. Paso de que me tomes el pelo otra vez, las puertas estaban cerradas".

Se hizo de día, y me desperté con el sonido de: "Tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac". "Joder, si es que éste ni sabrá leer". Muy cabreado, me levante, solo por ver qué me habría escrito esta vez.

"¿Probaste acaso en tocar la puerta? Tac, tac, tac".




"Cuando somos niños, no podemos ver nuestro destino, todo es demasiado oscuro, indefinido. Cuando somos adolescentes, solo podemos ver las notas que nos deja el destino. Cuando somos lo suficiente adultos para ver lo que pasa fuera, lo suficientemente valientes para salir y abrir puertas, nos encontramos con que el destino ya se ha ido, y no hay nada más, lo cual es muy frustrante. Una persona, es una persona mayor cuando supera esa frustración y acepta el trabajo de encaminar el destino de otros."





...::: Ben :::...


viernes 7 de agosto de 2009

De vuelta


Después de estar bastante tiempo sin escribir, es hora de ponerme a mi mismo al día, y a la poca gente que lee esto, ¡jeje! Muchas cosas han pasado, y seguro que se me olvida alguno, pero bueno...

Para empezar, el viernes pasado me cambié de casa. Creo que ya no merece la pena contar toda la historia, pero bueno, más o menos sería que mi compañera de piso estaba un poco chiflada. Hablando de la situación con unos amigos de España que conocí hace unas semanas, me dijeron que Guillermo tendría una habitación libre para principios de agosto, por lo que después de pensarlo un poco, me cambié. Y no me arrepiento, la verdad. Estoy muy contento aquí. La casa está muy bien, mi habitación es muy grande (Prometo poner fotos algún día), y el tío este es muy simpático. Además, se puede subir al tejado de la casa donde hay unas vistas increíbles. ¡Mirad! ( La segunda foto, era una noche de luna llena :) )






A parte de esto, tenía ciertos asuntos que solucionar. El hostal en el que estuve los primeros días me debía mucho dinero. Según ellos, si salías antes te devolvían la pasta sin problemas... Pero estuve tres semanas llamándoles, y ellos todo el rato dando largas, diciéndome que si en dos días no estaba volviera a llamar... Así casi un mes, y yo sin ver ni un euro. Al final me harté, y ayer a la noche cogí y les escribí un mail. Decía algo como: "He sido muy paciente, pero como por vuestra parte no ha habido respuesta, ya me he cansado. Si no tengo el dinero para éste domingo, el lunes voy a ir a denunciaros y publicaré en internet que vuestro sitio es un timo. Pienso que es de interés para la persona que está al cargo leer esto y hacer algo al respecto, para que no tenga que hacer todo lo que he mencionado antes. Pero como he dicho, si no hay respuesta, lo haré. Gracias." Esta mañana, me habían ingresado el dinero. :)

Vaya sociedad. Aquí si no amenazas, no consigues nada. Hay muchísima competividad, todo el mundo intenta aprovecharse de todo el mundo, y por eso, todo el mundo desconfía de todo el mundo. Pero bueno, a mi al menos al final no me ha salido tan mal.

Como he tenido todas estas cosas rondando por la cabeza, es difícil disfrutar de la escuela, y aprovechar las clases al máximo. Con esto de estar llamandoles una y otra vez a los morosos, cambiando de casa (hacer maleta, deshacer maleta), buscar una cama (la compré de segunda mano y un tío majísimo me ayudo a traerla en su pick-up. ¡También hay gente buena en este país!), limpiar y ordenar la habitación... Aunque ya todo esto ha quedado atrás. ¡Ya me encuentro mucho mejor! Ahora, podré concentrarme a pleno en la escuela, e... ¡intentar sacar tiempo para componer, cantar y tocar!

Ayer tuvimos a Steve Vai en la escuela, que estuvo presentándonos su nuevo dvd que sacará en septiembre. Pudimos ver en primicia unas cuantas canciones de ese dvd, entorno a una hora, y después hubo tiempo para preguntas y respuestas. La verdad que Steve es un genio, y se le nota tan solo en la manera de hablar. Creo que nos inspiró a todos los que estábamos allí, y nos dio unos consejos muy valiosos. ¡Es lo bueno que tienes estar en una escuela de música en Los Angeles!





Bueno, ya me he cansado de escribir, por lo que... ¡seguiré en otro momento! ¡Buen día!





...::: Ben :::...


lunes 20 de julio de 2009

Yksi


Los que habéis hablado conmigo estos días sabéis que estaba cuidando a la perra de mi compañera de piso, Yksi (Para nosotros sería algo como "Ukzi"). La verdad es que cuidar de un animal es mucha responsabilidad y te ata el día a día... Ahora, por una temporada, no me importa, pero no podría ni querría tener uno propio.

Es verdad que son muy cariñosos; ésta en especial es un cielo, muy calmada y obediente. Me siento un ser despreciable comparada con ella. Ella siempre te saludará cuando llegues a casa, sea el día que sea, sea la hora que sea. Se entristecerá cuando la dejes sola en casa, pero siempre te tratará con cariño, aunque la dejes encerrada. Nosotros solo saludamos a ellos en nuestros momentos de ocio, cuando no tenemos otras cosas más "importantes" que hacer. Y si estamos de mal humor, tampoco querremos saludarlos. En cambio, ellos siempre fieles.

A mí esta perra me conoce desde hace un mes, y aún así se alegra de verme y me saluda como si llevara toda una vida entrando por esa puerta. Realmente, es increíble. Es por todo esto que no me gustaría tener un perro propio, porque no podría prestarle la atención y el cariño que se merece, y me recordaría día a día a qué especie tan poderosa como despreciable pertenezco.

Puede que los animales no sean tan "inteligentes" como nosotros, pero cuando se trata de amor, fidelidad y vivir en armonía con la naturaleza, nos llevan años luz...



video





...::: Beñat :::...

jueves 16 de julio de 2009

Session 1


...lo que se puede hacer con un pequeño controlador MIDI y Pro Tools en 20 minutos... Tan solo es una prueba, pero... ¡mola!